En descenso, empatado con la UD las Palmas, y el Girona, el partido ante el Deportivo de la Coruña el domingo 15 de Octubre se antoja importantísimo para el conjunto de Mendilibar.

El partido de ayer deja tocado el proyecto de Mendilibar. Perder en “La Cerámica” se puede considerar lo normal para el Eibar, puesto que su rival es de una entidad superior además de un contendiente en Europa.

El club armero esperaba poder pescar en río revuelto tras la salida de Fran Escribà del equipo groguet, pero, además de no conseguirlo, sale goleado en el primer partido liguero de Calleja, dando una imagen pobre.

Tras 7 jornadas de liga, el club armero, comandado por Mendilibar, solo ha conseguido ganar al Málaga, hoy último clasificado, con tan solo un punto, y al Club Deportivo Leganés, en un partido soporífero que se podía haber decantado hacia cualquier lado.

Lo cierto es que la solución es alarmante: tan solo 6 puntos de 21, 3 goles a favor (al Málaga, Leganés, y en el 6-1 del Camp Nou), y 17 en contra, siendo el más goleado junto con la Real Sociedad. Además de la problemática que arrojan las cifras, el Eibar se ha convertido en un club que ha perdido toda la identidad, siendo muy blando atrás, y encajando fácil a balón parado. Demasiados fallos defensivos, algo que relegó al banquillo a Jose Angel y Paulo Oliveira en el partido contra el Villarreal.

Asturiano y portugués no están rindiendo como se esperaba, destacando al portugués como gran decepción de este inicio de liga, pues siendo el fichaje más caro del club armero, se esperaba mucho más de él, pero está siendo uno de los elementos que más falla de la defensa, pierde la marca con facilidad, y comete errores muy infantiles, estando muy lejos de su mejor versión.

Sería fácil hablar de lesiones, pero lo cierto es que no se ha encontrado un recambio que funcione tanto en ataque como en defensa, en la banda derecha, pues la anarquía de Bebé, le convierte en un factor diferencial en el ataque, pero en un peligro para su equipo en defensa, siendo el reemplazo más natural del equipo, pero sin dar el resultado esperado. Rubén Peña no acaba de romper en esa posición, y la combinación Arbilla-Capa, si bien efectiva, deja un poco cojo el ataque de la banda, por la poca profundidad que ofrece el lateral navarro Arbilla. Lo cierto es que la lesión de Pedro León complica mucho el futuro de la banda derecha.

Uno de los mayores problemas del equipo, radica en el doble pivote. Donde otras temporadas ha sido uno de los equipos más fuertes del campeonato, con dos jugadores fuertes y fiables, este año, tanto Dani García como Escalante, están teniendo muchos problemas para contener el centro del campo, perdiendo continuamente esa posición, y sin ser capaces de contener su espalda, generando espacio entre líneas, lo que pueden aprovechar muchos delanteros y mediapuntas de la liga.

Por último, es evidente que, con 3 goles en 7 partidos, anotados por Charles, Gálvez y Sergi Enrich, la delantera no funciona como años anteriores. Falta el delantero clave que haga los goles que puede generar Sergi Enrich. El menorquín no es un delantero goleador, sino más un bien un delantero que genera espacios y se faja con los centrales para que otro delantero se aproveche de su trabajo. Este año, Kike y Charles no están sabiendo aprovechar esos momentos, y están lejos del nivel que se esperaba en Ipurúa cuando Garagarza los firmó.

De momento, no se espera que haya noticias en el banquillo, ni que Mendilibar peligre, al menos a corto-medio plazo. Solo una hecatombe explicaría una salida de Mendilibar en estas jornadas.