El Barça fue laureado años atrás (hablo de la época de Guardiola como entrenador del primer equipo), por su cantera, y por el uso que se hacía de ella. La Masia, de donde salieron los que ahora están triunfando en el primer equipo, ha dado indudablemente un paso atrás. Una fuga de talentos, que prometen mucho, pero se dejan escapar. El último caso, Gerard Deulofeu, que despuntó enormemente en sus primeros años como jugador de Barça B, de la mano de Eusebio Sacristán. Tuvo oportunidades en el primer equipo, donde también pudo mostrar sus dotes futbolísticas. Un regate portentoso, que a raíz de su actitud, lo llevó a vagabundear fuera del Barcelona. Everton, Milan y Sevilla fueron sus equipos, en los que poco a poco ha ido perdiendo esa chispa que le definía.

Este pasado verano regresó a Can Barça reforzado por la marcha de uno de sus puntales, Neymar Junior, traspaso que pareció darle alas. Volvió con las pilas puestas, y parecía más autoexigido tras las críticas sobre su trabajo defensivo, entre otras cosas. Dembelé, lesionado nada más llegar, también ha dejado una oportunidad para Gerard, que pese a que lo ha intentado, no ha logrado recuperar esa chispa. Y es que el fútbol no perdona. Ganas no le han faltado esta temporada, pero Deulofeu, no ha podido demostrar su valía, que desde que un servidor lo vió en sus primeros partidos cree que es estratosférica.

Deulofeu, nuevo jugador del Watford inglés, por el que ningún equipo ha visto viable pagar un traspaso, no es el único caso de pérdida de talento que ha tenido el Barcelona en los últimos años. Thiago Alcántara, pese a desembolsar una cantidad notable, no pudo ser el relevo de Xavi que todos esperábamos. Su hermano Rafinha, por una lesión que sin duda ha lastrado su carrera, tampoco ha podido demostrar lo suficiente. Jordi Mboula, otra perla de la Masia, se marchó al Mónaco este verano, cuando tras esa increible Youth League del 2015 parecía que lo tenía todo para llegar un dia al primer equipo. Y el último caso, Sergi Gómez, el talentoso juvenil fue traspasado al Borussia Dortmund.

Incontables perlas se han fugado de la Masia en los últimos años, y como en el caso de Deulofeu, se ve difícil su éxito fuera de tierras azulgranas. Y es que, tampoco es fiable el éxito en el primer equipo, ni siquiera en el Barça B, hecho ahora mismo con una entremezcla de fichajes y jugadores de la Masia, el ADN Barça que era alabado por muchos hace poco y ahora está viendo como va caducando. Y aunque, tanto Bartomeu como la junta quieran vender la cantera como modelo actual del Barcelona, no está siendo más que una cortina de humo. El capitalismo futbolístico, obliga obviamente a reforzarse, y el Barça se está viendo forzado a hacerlo cada vez más. Que no nos vendan la moto del proyecto de cantera, si cada año dos o tres perlas salen de los equipos inferiores, y se desembolsan cantidades estratosféricas por nuevos fichajes, o (digo nombres), se paguen 5,5 millones de euros por un tal Douglas Pereira, teniendo en el filial a un despuntador Sergi Palencia. El fútbol tiene prisa, el Barça también, y eso se demuestra en la gestión que está haciendo del equipo actual. ¿Cartera o cantera?, esa es la cuestión a la que a dia de hoy el Barça no tiene respuesta.

 

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