Pese a sólo tener 21 años, nuestro entrevistado, Dani Hernández ya ha debutado con el Gimnàstic de Tarragona, ha entrenado a las órdenes del Cholo Simeone y actualmente es el lateral izquierdo del Badalona CF. Casi nada.

Quedamos con Dani Hernández en la ciudad que le vio dar sus primeras patadas al balón, unos kilómetros al sur de Barcelona: Castelldefels. Nos citamos en un campo de fútbol sala, de éstos públicos que están rodeados por tierra, justo al lado de un parque municipal. De pronto, sale de su Polo blanco y camina hacia nosotros. Adidas azul turquesa impecables, reloj de marca en la muñeca izquierda, tejanos apretados, jersey negro a la última y una gorra Jordan, elegante de los pies a la cabeza. Su estética de futbolista nos invade la cabeza de prejuicios que, con el transcurso de la entrevista, va desnudando con un discurso maduro y elaborado.

Antes de dar rienda suelta a nuestra batería de preguntas, Dani Hernández nos comenta que ganó un torneo de fútbol callejero en ese mismo campo en el que realizamos la entrevista. El fútbol corre por sus venas como lo hace él por el carril izquierdo del terreno de juego. Le escuchamos.

 

21 años y puedes presumir de haber jugado en 4 equipos  (Gavà sub-19, Atlético de Madrid juvenil, La Pobla de Mafumet (filial del Gimnàstic de Tarragona) y el Badalona). ¿En qué club consideras que has crecido más como jugador?

En todos los equipos se aprende algo. En el Gavà me estaba empezando a formar y aprendí de la veteranía de muchos jugadores y  del juego directo. Luego me fui al Atlético de Madrid, con jóvenes de mi edad. En ese club aprendí a ser un futbolista profesional, a cumplir con las dietas y a revisar el peso. También aprendí mucho al entrenar con el primer equipo del Atlético de Madrid. Posteriormente me fui a La Pobla de Mafumet, donde estuve dos años. Ahí es donde realmente uno crece como jugador. En Tercera División, puse en práctica todo aquello que aprendí en los otros clubes. Ahora estoy en Segunda B, y pienso que con mucho trabajo y con buenos representantes puedes pasar de esta división a Segunda A, y hasta puedes llegar a Primera División.

Y entre esos clubes, ¿dónde hemos visto al mejor Dani Hernández?

El último año de la Pobla de Mafumet en Tercera División y ahora en el Badalona, donde creo que estoy dando mi mejor versión y tengo mejores sensaciones.

En el año 2015, fichas por el juvenil del Atlético de Madrid. ¿Qué te llevas de esa experiencia?

Sobre todo destacaría la profesionalidad. Era juvenil, tenía 18 años, y salí de casa para ganarme la vida jugando a fútbol. Dependía únicamente de mi: ya no estaban mis padres para hacerme la comida, ni para ayudarme en otras tareas domésticas y ya nadie me despertaba para ir a entrenar. Por otra parte, pasé por los primeros controles estrictos a nivel físico: me medían los pliegues de grasa, me revisaban el peso, etc.

 

“Los pesos pesados del Atlético de Madrid son gente muy humilde. Torres se sentaba a estirar a mi lado y me preguntaba qué había comido en la residencia”

 

Con apenas 18 años, ¿qué siente uno al entrenar con jugadores como Koke, Fernando Torres o Griezmann? ¿Le tiemblan a uno las piernas siendo tan joven?

Eso depende de cada jugador. Hay jugadores que se ponen más nerviosos, o que convierten sus ganas en nerviosismo, etc. Evidentemente, en el primer entreno con el primer equipo claro que “flipé”.  Estás viendo a jugadores como Fernando Torres, un campeón del mundo a tu lado. Pero en las dos primeras semanas de entreno, vi que si me esforzaba como lo estaba haciendo, incluso más,  podía llegar a alcanzar ese nivel.

¿Hasta qué punto los pesos pesados del equipo te ayudaron a integrarte? ¿Destacarías a algún jugador?

Te sorprendería. Son gente muy humilde, que te hablan de tú a tú y te dan consejos. Yo personalmente me sentí muy arropado en el Atlético. Repito, ves entrenar contigo a Fernando Torres, un campeón del mundo, y piensas que no te va ni a mirar. Y al revés. Él se sienta a estirar a tu lado, y a lo mejor te habla de su mujer, o te pregunta sobre lo que has comido en la residencia. No sólo Torres, todos los jugadores me ayudaron a estar cómodo y a dar lo mejor de mi. No viví ningún mal comentario, ni ninguna protesta, ni insultos. Todo es muy profesional, cada uno hace su trabajo y se expone a que el entrenador lo ponga a jugar el sábado o el domingo.

 

“Los grandes jugadores, en parte, viven en una burbuja”

 

Se dice que los futbolistas de élite viven en una burbuja. Con lo que me cuentas, ¿piensas que no es exactamente así?

Yo pienso que, en parte, los grandes jugadores viven en una burbuja. Viven en un mundo a parte, en el sentido que su vida está controlada, muy preparada y están muy centrados en los partidos y entrenos.

¿Tuviste la oportunidad de hablar personalmente con el Cholo? ¿Qué te dijo?

Sí. En juvenil ganamos la Liga y la Copa del Rey. Durante todo el año, cuando él quería, que acostumbraba a ser tres o cuatro veces por semana, nos teníamos que quedar una hora y media más después de cada entreno. Nos dio las gracias por haber dado el nivel necesario para entrenar con el primer equipo. Por otra parte, al conseguir esos dos títulos, el primer equipo nos dedicó un aplauso y el Cholo nos dio la mano uno a uno. Además, el club tuvo el detalle de presentarnos en el Vicente Calderón en el último partido de liga, donde la afición nos dio la enhorabuena.

Al ganar la Liga y la Copa con el Atlético de Madrid, hicisteis una gran temporada. ¿Por qué al año siguiente no continúas en el club?

Fue una cuestión de contrato. Firmé para una temporada y, cuando acabó, había otro lateral izquierdo que, quieras o no, era mejor que yo. Ese era ni más ni menos que Theo Hernández, que llegó a jugar en el primer equipo del Real Madrid y ahora está en la Real Sociedad. Entonces tienes que ponerte una mano delante y otra atrás y seguir.

 

“La decisión más difícil fue dejar los estudios, jugándomela a que no me salieran bien las cosas en el fútbol”

 

Hablemos ahora del presente. ¿Cómo te sientes en esta primera temporada jugando en el Badalona? ¿Hasta qué punto se nota el cambio de categoría (Tercera División a Segunda División B)?

El mayor cambio es la profesionalidad. En Tercera División, podríamos decir que es semiprofesional, y Segunda División B funciona como lo que yo viví con el Atlético, en cuanto al control de peso, pliegues de grasa, etc. Desde mi punto de vista, acabé muy bien el año en la Pobla de Mafumet, me preparé muy bien físicamente para dar el salto en Segunda B, donde los jugadores “están como animales”. La verdad es que me encuentro con mucha confianza, y en cada entreno busco ganarme el sitio. A nivel futbolístico, en Tercera División, si cometes cinco fallos, el rival es capaz de meterte uno o dos goles. Yo creo que, a medida que vas subiendo de categoría, el mínimo error se paga más caro. Es una cuestión de experiencia.

¿Esto también repercute en los salarios? ¿Se puede vivir bien jugando en Segunda B? 

Depende de los contratos y del acuerdo con el representante. En Segunda B hay mejores contratos, porque hay jugadores que han estado en Segunda A o, incluso, en Primera División. En estos casos los salarios son bastante mayores. También depende del equipo donde juegues.

 

“Cuando termine mi carrera, me gustaría hacer oposiciones para ser Mosso d’Esquadra”

 

A nivel personal, ¿te has visto obligado a renunciar a muchas cosas para jugar al fútbol? ¿Crees que has madurado más rápido que los amigos que tienes/tenías fuera de este deporte?

Cada uno madura a su manera. Yo, por ejemplo, cuando acabé bachillerato dejé los estudios, y cuando vi que me iba bien el fútbol me di cuenta de que no tenía tiempo para compaginar estudios y fútbol. Hay muchos jugadores que sí, pero a mi no me daba para entrenar, trabajar personalmente en el gimnasio, y estudiar. La decisión más difícil fue dejar los estudios, jugandomela a que no me salieran bien las cosas en el fútbol. Por ejemplo, me arriesgaba a que una lesión lo pudiera cambiar todo y hacerme volver a estudiar. Hay otros mil detalles que pienso que mucha gente no tiene en cuenta. Por ejemplo, muchos de los jóvenes salen el fin de semana de fiesta, y yo tengo que estar durmiendo porque el domingo tengo que madrugar para estirar las piernas, desayunar y concentrarme.

Por otra parte, entre semana la mayoría de gente puede ir a comerse una pizza, un dürüm, etc. Yo puedo hacer eso una vez al mes, no mucho más. No puedo permitirme comer comida basura con los controles físicos a los que estoy expuesto. Por ejemplo, si tuviera una lesión por estar fuera de peso, sería mi responsabilidad. En relación a este tipo de cosas, por contrato no puedo esquiar, ni montar en una moto, ni jugar en canchas con mis amigos. Al fin y al cabo, se trata de una profesión y me pagan siempre y cuando cumpla unas normas. Si uno no sigue las condiciones del contrato, el club puede romperlo y echarte.

¿Cuándo decidiste apostarlo todo al fútbol?

Desde que me fui al Atlético, tuve claro que quería ser futbolista. Allí, como en otros grandes clubes, pude acabar el bachillerato. De la misma forma que el Barça dispone de la Masia, el Espanyol te pone facilidades para ir a la universidad. Por otro lado, desde la AFE (Asociación de Futbolistas Profesionales), se dan oportunidades a los jóvenes futbolistas para que puedan cumplir con sus estudios. Pero, volviendo a la pregunta, la verdad es que lo tenía claro, sentía que debía apostarlo todo por el fútbol. No obstante, hay muchos jugadores que juegan a fútbol y se olvidan de los estudios. En mi caso, cuando termine mi carrera como futbolista, me gustaría hacer un grado superior de deportes para acceder a una universidad, o hacer las oposiciones para ser Mosso de Esquadra.

 

“Encontraría justo que hombres y mujeres cobraran los mismo por jugar al fútbol”

 

Te conozco como jugador, y sé que tienes condiciones físicas para jugar de lateral. No obstante, me consta que tienes un buen trato con el balón y desequilibrio. ¿Es el lateral tu posición ideal?

Desde pequeño, siempre me ha gustado meter goles y generar acciones de peligro en la portería rival. ¡Y a quién no! De hecho, llegué a jugar de extremo y de interior. Pero los entrenadores me han enseñado que un lateral primero tiene que defender y, cuando pueda, tiene que atacar. Ahora mismo, ves a jugadores como Marcelo o Jordi Alba, dando asistencias y marcando goles, y quieras o no me sale el alma ofensiva. Físicamente, para jugar de lateral, pienso que es una cuestión de querer. Si uno se prepara bien físicamente, podrá jugar con las exigencias de esta posición. En la posición de lateral, puedes llegar a jugar de extremo cuando atacas y de defensa cuando tienes que replegar. Estas situaciones se dan, sobre todo, en esquemas diseñados para jugar con tres centrales y dos carrileros. Si me dicen para jugar de extremo no diría que no, ni me pondría nervioso. Ya he jugado en esa posición.

Para terminar. ¿Qué opinas sobre el fútbol femenino? ¿Deberían cobrar lo mismo hombres y mujeres?

Hice el trabajo de bachillerato sobre el fútbol femenino. Se le debería dar más valor porque, aunque sean chicas, tienen la misma dificultad que los hombres para practicar este deporte. Opino que deberían tener más protagonismo del que tienen. Me gustaría ir a ver más partidos de fútbol femenino. No tenemos que entender que los hombres juegan mejor que las mujeres. Hemos de pensar que, simplemente, las mujeres juegan en una liga y los hombres en otra. En este sentido, si cobraran igual que los hombres lo encontraría justo.

TEST DE MASQUEFOOTBALL PARA DANI HERNÁNDEZ

Tu mayor virtud como jugador

Los centros.

Tu mayor defecto como jugador

Las espaldas.

¿Lesiones importantes?

Ninguna.

¿Eres supersticioso?

Sí, mucho. Las líneas las paso con la pierna derecha… no sé hay mil (nos reímos).  Siempre tengo que comer pasta antes de los partidos, llevo siempre las pulseras en la misma mano, me pongo siempre primero la bota derecha aunque sea zurdo, etc.

Tener 21 años y jugar en Segunda B. ¿Está por encima, por debajo o en la línea de las expectativas que tu tenías?

Es relativo. Uno ve a Kylian Mbappé ganar un Mundial y pienso que ojalá estuviera ya en Primera. Pero hace unos años no hubiera imaginado llegar donde estoy jugando ahora. Cuando era juvenil, veía Tercera División como una liga de mucho nivel. A medida que vas subiendo de categoría la ambición crece.

¿Hasta qué punto  influye la suerte para triunfar en el fútbol?

En toda jugada hay un punto de suerte. Por ejemplo, la importancia de hacer una buena o mala acción justo en el momento en el que la persona indicada te está mirando. Pero pienso que si uno trabaja y siempre lo da todo, su momento acaba llegando.

Un consejo del Cholo (más allá del  ‘’nunca dejes de creer’’)

(Piensa durante unos 10 segundos…). Básicamente, lo que te llega del mensaje del Cholo es que, lo que no puedan tus piernas, podrá el coraje. Si amas realmente el fútbol, y juegas para los tuyos, las piernas van a tirar y nadie te podrá parar.

¿El jugador más divertido del vestuario del Atlético de Madrid?

Giménez.

El mejor jugador del mundo

Messi.

Cristiano Ronaldo anotó el último penalti de la tanda en la final de la Champions League contra el Atlético de Madrid en 2016 y daba la victoria para los blancos. Ese mismo año jugabas en el Atlético de Madrid, y me consta que ,al menos antes de fichar por los rojiblancos, eras madridista. Cuéntanos, ¿celebraste ese gol?

El Atlético de Madrid no es una secta (nos reímos). Pero vives momentos con el primer equipo y sientes lo mismo que ellos. Cuando llegué al club, quería que el Real Madrid perdiera los derbis. Antes de ir al Atlético, era del Madrid a muerte. Pero llega un punto en el que uno entiende el fútbol y comprende que el Barça juega muy bien, que el Real Madrid hace las contras fenomenal, y que el Atlético, a su manera, te hace sentir uno más de ellos. Entonces, no celebré el gol, y sentía la misma pena que los jugadores del primer equipo.

Recientemente te hemos visto retwittear sobre una famosa acción de Klose, que reconocía en el mismo terreno de juego haber marcado con la mano y, por lo tanto, hacía rectificar la decisión del árbitro. ¿Haría lo mismo Dani Hernández en el último  partido de play-off de ascenso a Segunda División A?

Hay jugadores que son muy nobles. En ese momento, Klose vio que, a lo mejor, el partido no tenía tanta importancia. Iban 2-0 a favor, era el tercer gol, y el resultado no corría peligro. Pero me imagino jugando en el último partido de play-off, con el esfuerzo que requiere, con un resultado ajustado y, seguramente, no habría reconocido la acción. No obstante, todo en el fútbol vuelve. Puede que en la próxima jugada te la marques tú en propia meta. Tendría que encontrarme en el momento para valorarlo.

¿La picardía en el fútbol es un valor positivo?

A medida que subes de categoría hay más picardía. El fútbol son detalles. El jugador que haya vivido esa situación 15 veces más que tú, va a ser más rápido mentalmente.

¿Tienes esa picardía como jugador?

Aunque sea joven, yo pienso que sí. Y el jugar en la calle hace mucho. Pero siempre habrá un jugador que sea más listo que tú.

Un referente en tu posición de lateral izquierdo

Marcelo.

¿Cuántos partidos miras a la semana?

Cuando hay Champions y Europa League puedo llegar a mirar hasta cuatro partidos entre semana. La Liga no la suelo seguir tanto, aunque los partidos del Atlético de Madrid sí. La verdad es que aún sigo con ese sentimiento rojiblanco. El Mundial lo vi entero.

La persona que más te ha ayudado a crecer en el fútbol

Mi padre. Siempre ha estado allí cuando he estado cabreado, ya sea por no jugar o por lesión (en mi caso, por suerte, no me he lesionado mucho). Al fin y al cabo, la familia te ayuda a sacarlo todo adelante y a seguir luchando.

La vuelta de play-off de ascenso. ¿La preferirías jugar en Miami o en el Municipal de Badalona?

En Badalona.

¿Broncano o Buenafuente?

Broncano.

¿Un resultado para el domingo contra el Castellón?

1-0. Y que marque quien sea.

 

Autores de la entrevista: Josep Recasens, Adrià Luria y Albert Postils

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