El fútbol es tan mágico y cruel a la vez: Un día estas en la cima y literalmente al siguiente, puedes estar en el suelo, recibiendo criticas, viendo como miles de manos te señalan porque ya no eres quien fuiste.

Posiblemente, esta es la sensación que vivió Radamel Falcao García durante su estancia de dos años en Inglaterra, luego de volver de su lesión de rodilla producida en el mes de Enero del 2014, frustrando así su participación en el Mundial de Brasil el mismo año con la Selección Colombia, la cual, había ayudado a clasificar con una excelsa participación en las Eliminatorias Suramericanas. Por de más decir que, una de las Eliminatorias más difíciles a nivel mundial.

¿Podrían imaginar la frustración? Colombia volvía a jugar un Mundial después de 16 años y Falcao era la bandera de una generación dorada para el fútbol de ese país.  Además de soportar esta situación, buscando mejorar y retomar su nivel, inicio un periplo por Inglaterra en dos de los equipos más importantes de dicho país: Manchester United y Chelsea. Como ya sabemos, esto no salió del todo como algunos imaginábamos.

“El Tigre” deambulaba en medio del prestigio del potencial que Europa ya conocía de él y su nueva situación, adicionando a esto, la ayuda de ese sector de la prensa que la fascina jubilar jugadores. La situación era tan cruel que, en su natal Colombia, muchos periodistas de renombre e hinchas del común (porque esa es la denominación que merecen) pedían que nunca más volviera a la Selección Nacional, de la cual, cabe anotar, es el goleador histórico.

Como si se tratará del calendario chino, la segunda parte del 2016 no fue el año de la cabra, la rata o el dragón… !Fue el año del Tigre! Su resurrección, prueba viva de su fe, nos demostró a todos que el fútbol jamás se va de aquel que tiene talento, solo se requiere un poco de paciencia.

Su decisión de retornar al equipo dueño de sus derechos deportivos, el Mónaco, le brindó un plus de tranquilidad. El equipo y su técnico, Leonardo Jardim, aportaron para hacer sentir a Radamel importante, así mismo, trataron su situación con paciencia, esperando el momento en que volvería a rugir. Hoy por hoy, la delantera del Mónaco es una de las más goleadoras de Europa en la temporada 2016/2017 y obviamente, Falcao es protagonista. Más allá de recuperar su olfato, su agilidad o velocidad, recuperó algo que para todo jugador de fútbol es fundamental: Confianza.

Radamel Falcao, el ídolo colombiano, nos ha permitido asegurar una cosa: Si crees, lo puedes lograr. !Bienvenido de vuelta, Tigre!

David Carvajal Acuña