Allá por el año 2002, en Nigeria se decretaba la ley islámica, quedando como blancos aquellas personas que no la cumplían. Su familia era de clase alta y cristiana. Incluso su padre era ministro de esa religión en la ciudad de Kudana por lo que tuvo que abandonar su amado país no por decisión propia sino para poder sobrevivir.

Una tarde, Victor se encontraba jugando fútbol con sus amigos del colegio a la espera del cuando su tío fue a buscarlo y le explicó que sus padres habían sido asesinados en su domicilio por musulmanes y él debía escapar para mantenerse con vida. Con solo once años y sin asimilar la impactante noticia, el futbolista del Chelsea FC pasó escondido algunos días hasta que pudo salir del país africano con rumbo a Inglaterra.

Tras un largo periodo de adaptación al país europeo, finalmente Moses pudo asentarse allí y triunfar en la Premier League vistiendo los colores del Chelsea FC esta temporada bajo el mando del italiano Antonio Conte quien le ha dado minutos y confianza para ser un activo cada vez más importante en la plantilla del cuadro londinense.

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