El pasado sábado 21 de abril, el Barcelona se proclamó campeón de la Copa del Rey con una auténtica exhibición de fútbol y con sabor a despedida para Andrés Iniesta.

Mientras, al otro lado de los Pirineos, Francia aguarda con impaciencia para ver a una de las sorpresas más inverosímiles que, de vez en cuando, nos regala el fútbol: Les Herbiers. Y es que el próximo 8 de mayo, la Coupe de Francia dará cita al todopoderoso Paris Saint Germain con el más que modesto Les Herbiers en un Stade de France donde, con toda probabilidad, no cabrá ni un alfiler.


Desde hace ya unos cuantos días, amanece distinto en un pequeño municipio del oeste de Francia. A sus gentes los acompaña una sonrisa que parece imborrable a la luz del gran acontecimiento que se avecina. Les Herbiers, con una población de apenas 15.000 habitantes, será el centro de todas las miradas en la próxima final de la Coupe.

El humilde equipo del departamento de la Vendée tiene a sus espaldas casi cien años de historia (fue fundado en 1919), pero hasta el año 2015 nunca había jugado en las tres primeras categorías del fútbol francés. Actualmente, milita en National (homologable a la 2ª División B en España), donde coquetea con los puestos por descender de categoría (solo dos puntos por encima). Sin embargo, su irregular marcha en el campeonato liguero se convierte en una pura anécdota si uno se fija en su desempeño copero. El Stade Massabielle, con capacidad para 5.000 espectadores (una tercera parte de su población), puede presumir de ser la casa de la auténtica revelación del curso en Francia. Ha acogido dos de las siete rondas que ha tenido que disputar Les Herbiers para alcanzar la gran final, en las que ha tenido la fortuna de enfrentarse a solo dos rivales de categoría superior (Lens y Auxerre, de la Ligue 2).

Las abundantes críticas que recibe la Ligue 1 por su baja competitividad mutan en elogios cuando se trata de la Coupe. Su formato se erige como un referente digno de exportar más allá de sus fronteras. Para hacerse una idea de la magnitud de la competición, basta con anunciar que en la presente edición han participado la friolera de 8.506 equipos. Algunos, de destinos tan exóticos como Guadalupe, las Islas Reunión, Martinica, Guayana Francesa, Polinesia Francesa, Nueva Caledonia o Mayotte. Ello se debe al diseño extremadamente democrático e inclusivo del trofeo, donde basta con estar asociado a la Federación Francesa de Fútbol para poder participar en él. Además, el sorteo puro impartido en todas y cada una de las rondas, las cuales se disputan siempre a partido único, añade una dosis de emoción y sorpresa imprescindibles para una competición copera.

De hecho, el caso de Les Herbiers, si bien poco habitual, no es único en la historia del torneo. Y es que, en las 101 ediciones de Copa francesa, es la quinta vez en la que un equipo semiprofesional será presente en la final, tras los casos del Nimes (1996), Calais (2000), Amiens (2001) y Quévilly (2012). Además, en las semifinales de la presente edición, Les Herbiers se enfrentó a otro equipo de la National (el Chambly), siendo la segunda vez en la que dos conjuntos amateurs alcanzan las semifinales. Sendas estadísticas dan cuenta de que la magia del torneo del k.o., que tanto añoran algunos en España, es harto conocida en Francia.

La proeza del humilde combinado galo de llegar a la final es de dimensiones gigantescas. Sin embargo, disputar la gran final al todopoderoso PSG parece una tarea hercúlea. La escuadra parisina es la gran favorita para hacerse con el “triplete” nacional, después de conseguir la Copa de la Liga y la Ligue 1 sin demasiados apuros. Sin embargo, Les Herbiers, sin nada que perder y mucho que ganar, tiene en la ilusión su mejor baza para lograr su enésima hazaña en dicha competición.

Sea como fuere, la final de Copa será una fiel representación del famoso capítulo bíblico de David y Goliat. La humildad del semiprofesionalismo frente a la opulencia parisina. Para medir la descomunal diferencia entre ambos contendientes, bueno es echar un vistazo a sus respectivos presupuestos: mientras el de Les Herbiers apenas alcanza los 1,5 millones de euros, el del PSG se eleva hasta los 520 millones de euros, aproximadamente 350 veces superior. En este sentido, el equipo de la National lleva acumulados en premios la misma suma que su presupuesto y, de ganar la Coupe, sus arcas ingresarían 930.000 euros más.

En la Copa de Francia los sueños más rocambolescos se hacen realidad. Miles de municipios franceses ve en dicho trofeo una oportunidad para el modesto club de su tierra. Todos ellos, con la esperanza de que en la siguiente edición sean ellos la sorpresa de la que quieren hacerse eco todos los periódicos. Este año le tocó al recóndito municipio de Les Herbiers. ¿Quién será el siguiente?