Todos sabemos quien es Zlatan Ibrahimovic, incluso aquellos que no son muy aficionados al fútbol conocen al espigado delantero sueco, bien sea por sus goles, asistencias y regates o bien por su fuerte temperamento que en muchas ocasiones lo hace tener airadas discusiones dentro del terreno de juego o hacer comentarios fuera de la cancha que muy pocas veces pasan desapercibidos dentro de la opinión pública. Pero no siempre ha sido así la vida para el ‘9’ del Manchester United pues durante su primer año en el Ajax de Amsterdam vivió episodios muy difíciles que por poco le impidieron llegar a la élite del fútbol mundial.

 

Zlatan Ibrahimovic llegó al Ajax en el año 2001 procedente del Malmo FF de Suecia a cambio de una cifra cercana a los nueve millones de euros, convirtiéndose en ese momento en el fichaje más caro que había realizado el conjunto holandés en toda su historia, siendo sin duda una apuesta muy arriesgada, teniendo en cuenta que en ese momento el sueco tenía solo veinte años de edad.

 

Las cosas en Holanda no empezaron muy bien para el ariete sueco pues su difícil carácter lo hizo encararse en más de una ocasión con sus rivales, llegando incluso a propinar un codazo a un jugador del Groningen y siendo sancionado por cinco partidos por tal acción. Con el paso de los partidos la cosa no mejoraba pues le costó muchísimo adaptarse al estilo de juego que planteaba Ronald Koeman, entrenador del equipo por aquel entonces, propiciando que anotara pocos goles y aportara muy poco al equipo, siendo relegado al banquillo en muchas ocasiones en detrimento del delantero egipcio, Mido quen ese año se cansó de hacer goles para su equipo luego de que pasara de ser lateral izquierdo a atacante nuevamente. Esto añadido a lo complicado que le fue adaptarse a Holanda, hizo que la gerencia se planteara el traspasarlo a final de temporada, lo que finalmente no ocurrió.

 

El segundo año de Ibrahimovic fue sin duda el de su explosión como futbolista en gran parte por los consejos que le daba Marco Van Basten y su nuevo compañero de ataque: Jari Litmanen quien con su experiencia ayudó a conseguir que madurara futbolisticamente y mentalmente para que alcanzara su máximo potencial y se asentara en el equipo. Dos años más tarde dejaría el Ajax para ir a la Juventus, el resto simplemente es historia.

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