No hace mucho que el Sevilla dominaba Europa, y prueba de ello fueron las 3 UEL seguidas que consiguió el conjunto de nervión. En esas tres finales consecutivas que disputó, el rival más sorprendente fue, sin duda, el Dnipro; el cuál se vió las caras con él, en la final de 2014-2015. Pero, ¿qué ha sido del Dnipro?

Ahora mismo el Dnipro juega en la, “supuesta” tercera división del fútbol ucraniano; y digo supuesta porque allí, una vez que desciendes de la máxima categoría, los equipos pierden sus estatus profesional y vuelven a sus asociaciones regionales. Y es que desde que el equipo ucraniano perdió la final de la Europa League contra el Sevilla, todo ha ido mal.

La temporada siguiente volvió a clasificar a la Europa League, pero esta vez el Saint-Etienne, tomó revancha y lo eliminó en plena fase de grupos.Después un duro golpe de escritorio de la UEFA despediría al Dnipro de Europa, y le suspendió hasta la temporada 2018-19 de toda competición bajo su organización. En eso el Dnipro se deshizo de sus estrellas (Kalinic y Konoplyanka) e intentó remar desde cero como un equipo del montón en Ucrania. Sólo obtuvieron  22 puntos de 66 posibles en la Liga Local,  y recibieron una sanción por parte de la UEFA y la Federación Ucraniana, donde finalmente 12 puntos son restados de su total,por una serie de impagos, que ascienden a 1.700.000 €. Estos impagos del conjunto ucraniano se remontan desde la temporada 2010 hasta la 2014; la deuda a pagar con su ex-entrenador Juande Ramos y sus ayudantes técnicos; también el central brasileño Danilo Souza.

El elenco azul acabó penúltimo con 10 puntos en su casillero. Tras el final de la temporada regular, el Dnipro jugó la liguilla para salvar la categoría. Aunque ganaron en los campos, de nuevo perdieron otros 12 puntos por problemas de inscripción y pagos, con lo que el equipo ya estaba descendido a Segunda División. Pero la FIFA daría el golpe mortal, forzando a la Federación Ucraniana a descender al Dnipro a la tercera división del fútbol del país.
En la actualidad van terceros del Grupo B, y no hay un “Konoplyanka” ni nada por el estilo en el equipo; lo que si hay son esperanzas para volver a la élite del fútbol ucraniano y enseñar lo que una vez fueron.
Compartir: