Tres derrotas y un empate en los últimos cuatro partidos, y un solo gol en 319 minutos (más de cinco horas sin marcar) han hecho saltar las alarmas en el Real Madrid y ponen en entredicho la continuidad de Julen Lopetegui como entrenador del primer equipo, que pasa por su peor racha goleadora de los últimos doce años. Nos encontramos pues, con un equipo que tiene descalibrada la brújula del gol  y que parece no haber superado la marcha de Zidane y Cristiano Ronaldo, dos piezas fundamentales en la consecución de la decimotercera Copa de Europa para los blancos en la pasada campaña. No obstante, la historia más reciente del fútbol, nos sugiere que al Real Madrid no se le puede dar por muerto. Se trata de un club geranio, que cuando parece que está para tirarlo, de pronto reaviva. Sin embargo, veremos que su curiosa propiedad a veces también se le puede girar en contra.


Son varios los episodios que ilustran la propiedad de geranio que posee el Real Madrid. Para empezar el relato, nos remontamos al 20/12/2014 cuando el Real Madrid de Carlo Ancelotti conquistaba el Mundial de Clubes , competición en la cual participaron gracias a la consecución de la  preciada décima Copa de Europa. Tras superar más de doce años de sequía en competiciones europeas y al sumar el segundo dígito en la competición de clubes por excelencia, los blancos andaban en una dinámica imparable y terminaron el 2014 con 21 victorias consecutivas, entre ellas, un contundente 3-1 en un  clásico disputado en el Santiago Bernabéu. Por aquel entonces todo eran elogios, y algunos se atrevían a comparar el Real Madrid de Carlo Ancelotti con el glorioso Barça de Guardiola. El geranio merengue desplegaba los pétalos con más orgullo que nunca, y pocos preveían lo que iba a suceder en los siguientes meses.

Marruecos 2014. La Plantilla del Real Madrid celebra el Mundial de Clubes

Domingo, 4/1/2015. El conjunto de Carlo disputaba en Mestalla el primer partido del año, y no pudo tener peor estreno: derrota 2-1 contra los ches, y adiós a su racha victoriosa. Lo que parecía un comprensible tropiezo, se convirtió en preocupación cuando pocas semanas después, el Atlético de Madrid eliminaba a los blancos  de la Copa del Rey y le metía un contundente 4-0 en liga, en una noche donde la plantilla blanca celebró el 30 cumpleaños de Cristiano Ronaldo. Las fotos del astro portugués ”partiendo tarima” y tomando cubatas con Kevin Roldán tras la dolorosa derrota contra los atléticos, dieron mucho que hablar en un mes de febrero en el que el Real Madrid decía adiós al ansiado triplete y se le complicaban las cosas en La Liga. La belleza que lucía el geranio en pleno mes de enero, parecía apagarse poco a poco.

Cristiano Ronaldo celebrando su 30 cumpleaños, la noche en la que su equipo encajó un 4-0 en el Vicente Calderón

No obstante, el madridismo estaba esperanzado en lograr la  Champions League, aferrándose en el recuerdo de la décima. Lo que pocos imaginaban era que el canterano Morata, que en la anterior temporada jugaba en las filas del Real Madrid, eliminara con la camiseta bianconera a sus ex compañeros, anotando dos goles decisivos en las semifinales, uno en el Juventus Stadium y otro en el Santiago Bernabéu.

La temporada no pudo acabar peor para los blancos: ningún título que presumir en sus vitrinas, mientras  los culés paseaban la Copa del Rey, La Liga y la Champions League por las calles de Barcelona.

Barcelona, 2015. El FC Barcelona celebra el triplete en la ciudad condal.

Del éxtasis al gatillazo. De ganar la décima a ver al eterno rival a celebrar el triplete. En esas alturas, el geranio descansaba marchito, y tan solo el fichaje de un galáctico durante el verano podía mejorar la situación.

 30/08/2015, el teléfono del presidente Florentino echa humo. Quedan pocas horas para el cierre del mercado y todo el mundo da por hecho que el Real Madrid tiene atado a De Gea , el guardameta del Manchester United que presumía de proteger el arco en el once ideal de la Premier League. Finalmente, cuando todos los medios ya estaban anunciando el fichaje, tras lo que parece una jugada maestra de la directiva de los reds, la documentación llega fuera de plazo y De Gea se ve obligado a permanecer en el United. 

El prestigio del Real Madrid quedaba en manos de Rafa Benítez, el entrenador que sustituiría a Carlo Ancelotti tras un año en blanco. Dicho intercambio no fue beneficioso para el club. Rafa, que venía para  poner mano dura en el vestuario, vio como las vacas sagradas de la plantilla se le ponían en contra, del mismo modo que gran parte de la prensa. El juego del equipo no convencía, y el 21/11/2015, en la jornada 12 del campeonato liguero, el FC Barcelona lograba un histórico 0-4 en el Bernabéu. La afición madridista, que veía  como los fantasmas del 2-6 de 2009 volvían a aparecer, sacaron a pasear pañuelos blancos mientras pedían la dimisión de Florentino y la destitución de Rafa.

Santiago Bernabéu, 2015. La afición madridista, utilizando las pancartas blancas del mosaico en señal de protesta.

La resaca fue aún más dolorosa. Al cabo de poco más de una semana, la plantilla blanca visitaría el estadio Ramón de Carranza  para disputar los dieciseisavos de la Copa del Rey. El partido fue una auténtica chirigota : el Real Madrid presentaba en su once inicial a Cheryshev, que por acumulación de tarjetas no podía disputar el encuentro.  El cachondeo durante los 90 minutos eclipsó la victoria de los de Rafa y los gritos de “Benítez mira el Twitter” y “Cheryshev te quiero” por parte de la afición del Cádiz aún sacan los colores de los madridistas.

El recuerdo del triplete del Barça en la temporada anterior, el 0-4 encajado por ellos mismos en el clásico, y la alineación indebida que dejaba al Real Madrid fuera de la Copa del Rey, terminó con lo que parecía inevitable: la destitución de Rafa.

El geranio que estaba para tirarlo, caería en las manos de Zinedine Zidane. El nuevo técnico , que hacía menos de un año que tenía el carnet de entrenador,  trató de ser conservador y confiar en la plantilla. Volviendo a la jardinería, regó el geranio cada día un poco, procurando que le tocara el sol entre 5 y 9 horas al día,  en un lugar templado. El método continuista de Zizou le fue como anillo al dedo al club, que tras tocar fondo en el principio de temporada, acabaría logrando la undécima Orejona contra el Atlético de Madrid.

Milán, 2016. La plantilla del Real Madrid celebra la undécima Champions League

Contra todo pronóstico, el geranio acabó resucitando, y durante la temporada siguiente seguiría luciendo en las manos de Zidane. El conjunto del técnico francés, con una plantilla similar a la del año anterior, terminó logrando La Liga, tras 5 años y  la Copa de Europa por segunda vez consecutiva, en una final disputada contra la Juventus de Turín. Los jugadores jóvenes como Isco, Asensio, Morata, James y Mariano, se compenetraban a la perfección con las vacas sagradas del equipo y el madridismo vivía un final de temporada de ensueño. No obstante, dichos jugadores a excepción de Isco y Asensio, buscaron más protagonismo en otros clubes del continente europeo, y el equipo lo notó con creces en la siguiente temporada.

Bernabéu, 2017. La plantilla del Real Madrid celebra el doblete ( Liga (32) Champions (12))

Situémonos ahora en el 14/2/2018, más allá del ecuador de la temporada pasada. El Real Madrid, tras quedar segundo por detrás del Tottenham en la fase de grupos, disputaba el partido de ida octavos de la Champions League contra el temido PSG de Neymar, Mbappé y Cavani en el Santiago Bernabéu. La trayectoria de la plantilla antes de la cita fue desoladora: se encontraban a 15 puntos del Barça en La Liga y eliminados de la Copa del Rey por el humilde Leganés. De nuevo entraron las dudas en el club, y Zinedine Zidane, que venía de ganar dos Orejonas en sus dos primeras temporadas como entrenador, sabía que su continuidad en el club dependía al cien por cien de ese partido. Los parisinos que se habían puesto  por delante en el marcador, vieron como el Real Madrid resolvía la eliminatoria en los últimos 10 minutos de encuentro logrando un contundente 3-1. El resultado de  ida les permitiría superar con facilidad la eliminatoria. En estas, el geranio de Zidane, sobrevivía el invierno al límite, y esperaba con ilusión que llegara la primavera.

En el resto de temporada, los blancos continuaron inestables en la Liga,  ofreciendo un juego muy pobre. Muchos pensaban que el Real Madrid sería incapaz de volver a ganar la Champions League. No obstante, como dijo Sergio Ramos tras superar la eliminatoria contra el PSG, “al Real Madrid, nunca se le puede dar por muerto”.  La siguiente eliminatoria europea sería disputada contra la Juventus de Turín. En la ida, el conjunto blanco logró un contundente 0-3 en el Juventus Stadium, donde Cristiano Ronaldo marcaría el mítico gol de chilena. Con la eliminatoria, a priori, prácticamente resuelta, el Real Madrid vio peligrar en el partido de vuelta su continuidad en la competición, cuando sin hacer mucho ruido, la Juventus se plantaba con un 0-3 a favor en el minuto 90.  Sin embargo, en el tiempo añadido, el árbitro pitaría un penalti a favor del Real Madrid, que les permitiría pasar a la semifinal, contra el poderoso Bayern de Múnich.

Los 39 chutes que hicieron los bávaros en el global de la siguiente eliminatoria contra los 16 que hizo el Real Madrid, no fueron suficientes para dejar fuera a los merengues, que supieron aprovechar los regalos del defensa Joshua Kimmich en el partido de ida y del guardamenta Sven Ulreich en el partido de vuelta. Los blancos  se plantaban a la final de la máxima competición de clubes por tercera vez consecutiva.

Santiago Bernabéu, 2018. Sven Ulreich  desolado tras su mala actuación

El Real Madrid, lograría ganar la gran final contra el Liverpool,  incapaz de superar la lesión de Mohamed Salah en los primeros minutos de juego, y  los dos errores garrafales de Loris Karius, su guardameta. El geranio,  después el difícil invierno, volvía a relucir con la consecución de la decimotercera Copa de Europa.

Pero como ya hemos visto, la propiedad geranio a veces se gira en contra de los merengues. Tras levantar el título, en el mismo terreno de juego, Cristiano Ronaldo hacía entrever mediante sus declaraciones a los medios, lo que ocurriría al cabo de un mes: el abandono del 7 de la nave madridista. Mientras el futuro del luso ocupaba la información deportiva del país, Zidane, pocos días después de la final, convocaba a los periodistas en la sala de prensa para anunciar su dimisión como entrenador del club, ante la sorpresa de todos, incluida la del presidente.

Madrid, 2018. Zinedine Zidane dimite del Real Madrid en rueda de prensa, con Florentino Pérez a su lado.

Ahora,  tras la fuga de Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo, y la mala racha que está sufriendo el equipo de Julen Lopetegui, parece que el Real Madrid está muerto, o lo que es lo mismo, el geranio está para tirar. No obstante, como hemos podido comprobar en este artículo, la historia reciente de los blancos nos explica que , cuando uno menos se lo espera , el Real Madrid, un club inestable, pero casado con el triunfo, acaba logrando la Champions League. ¿Y tú, cómo crees que llegará el geranio del Real Madrid a final de temporada?