Después del naufragar en los clasificatorios del Mundial, la selección italiana, con Mancini al frente, trata de reconstruir su proyecto deportivo con tal de regresar a los peldaños más altos del fútbol internacional. Para lograrlo, cuenta con jóvenes talentos ansiosos de vestir la nacional y que están demostrando de lo que son capaces en la Serie A. Hoy os presentamos a 5 de ellos. 


Italia no clasificó para el pasado Mundial de Rusia 2018, y lo más trágico de éste hecho fue la retirada internacional por la puerta de atrás de Gianluigi Buffon, un mito en la historia del fútbol. A sus 40 años, decidió que este verano sería el último vistiendo la Azzurra. Lo mismo decidió el capitán romanista Daniele De Rossi, de 35 años. Curiosamente, ambos eran los últimos supervivientes del equipo que en 2006 se alzó con la Copa del Mundo en Alemania. Ahora sí, un cambio de ciclo total.

Roberto Mancini se hizo con las riendas de la selección, y a base de jugadores jóvenes, está intentando encontrar las piezas que puedan volver a hacer de la Azzurra una nación competitiva que sitúe a Italia en lo más alto del fútbol europeo y mundial. Aunque la Nations League no ha empezado especialmente bien (derrota ante Portugal y empate a uno ante Polonia), Mancini sigue tratando de encajar a nuevos talentos a medida que avanza la temporada, haciendo pequeños cambios en su convocatoria. Y es que los jóvenes italianos de la Serie A no se lo están poniendo fácil. Se tiene la concepción general de que la italiana es una liga de capa caída, un cementerio para las estrellas que no desean irse a China o Estados Unidos, y en la que el juego se basa sobre todo en el aspecto defensivo. Nada de eso. Hoy presentamos una lista de 5 jugadores menores de 25 años que están haciendo méritos de sobra como para que a Mancini se le agrise un poco más la cabellera antes de confeccionar la lista de seleccionados.

 

Emil Audero (Sampdoria)

Emil Audero

Este guardamenta, nacido en Indonesia hace 21 años, pero con pasaporte italiano, está dando mucho que hablar. Y es que defendiendo la portería de la Sampdoria, ha encajado solamente 4 goles en los 8 partidos que llevamos de competición. El registro más bajo de toda la liga, incluso por debajo de la todopoderosa Juventus.
Muy rápido, ágil y con unos reflejos felinos, compensa con su envergadura (192cm) el limitado juego de pies. Muy seguro en balones aéreos y en disparos desde la corta distancia, donde parece agigantar su figura. Su juventud y la existencia de Donnarumma, Cragno, Meret o Perin ha hecho que Mancini no lo haya convocado todavía con la absoluta, pero seguro que tarde o temprano sucederá si sigue por este camino.

 

Manuel Lazzari (SPAL)

Manuel Lazzari

“Lisboa 10-9-2018: Manuel orgullo biancoazzurro”. Este mensaje (en italiano) rezaba una pancarta desplegada en el Spal-Atalanta, una semana después de que Manuel Lazzari debutara con la absoluta en el partido de Nations League ante Portugal. Es la primera vez que un jugador del SPAL vestía la camiseta nacional en más de 50 años. Y Manuel se lo merecía.

Se lo merecía porque es el único jugador que queda en la plantilla que nació con el club. En 2013, el SPAL surgió gracias a la fusión con el Giacomense, equipo en el que militaba Manuel. A partir de aquí, y con Semplici en el banquillo, fue ascendiendo de categoría hasta la máxima división. Un orgullo para todos los aficionados.

De 24 años, se trata de un carrilero que se engancha a la línea de cal, se desenvuelve mejor en un 3-5-2, con libertad total para recorrer la banda a su antojo. Su liviano cuerpo le confieren una velocidad y una capacidad para superar rivales que lo convierte en un puñal ofensivo, del que se benefician Petagna y Antenucci, encargados de rematar los constantes centros de Lazzari. No obstante, cuando se limita su capacidad ofensiva anclándolo en el puesto de lateral (como sucedió con Portugal), sus carencias defensivas salen a la luz.

 

Nicolò Barella (Cagliari)

A sus 21 años, esta temporada podría cumplir más de 100 apariciones en Serie A, todas con el club de su corazón, el Cagliari. Nacido en la capital sarda, y criado en la cantera del club del que ya es vicecapitán, el prodigioso mediocentro ya empieza a llamar la atención de los clubes importantes de Italia. El pasado 10 de octubre debutó en el empate a uno de la Azzurra con Ucrania.

Nicolò Barella

Para que se hagan una idea, algunos lo comparan con Modric y otros con Pirlo, salvando las distancias, claro está. Probablemente le falte el ritmo y el dinamismo en la carrera y la conducción del flamante “The Best”, y tampoco cuente con el temple y la calma del “Maestro” antes de tomar ciertas decisiones con la pelota en los pies. No obstante, lo que queda claro es la excelente técnica, tanto en corto como con los desplazamientos en largo, y una movilidad decente que le permite superar rivales y ser la primera pieza en la organización de los contraataques. Además cuenta con un fenomenal golpeo a balón parado, tanto en faltas como en saques de esquina.

 

 

Lorenzo Pellegrini (Roma)

Lorenzo Pellegrini

Nacer en Roma, formarse en la cantera del AS Roma desde los 11 años, entrar como substituto en un derby y marcarle de tacón a la Lazio no tiene precio. Ese ha sido el punto álgido de Lorenzo Pellegrini en lo que llevamos de temporada. Las llegadas de Cristante y Pastore hacen que tenga que pelear por cualquier puesto en el centro del campo, ya sea de interior o de mediapunta, lo que hace que rara vez Di Francesco le otorgue los 90 minutos de encuentro. No obstante, y pese a ser el “underdog”, la pasividad en el juego de Cristante y la fragilidad física de Pastore están permitiendo que explote sus cualidades. Cómodo tanto de interior como en la mediapunta, quizás no dispone todavía una técnica tan depurada como la de su competidor argentino, pero la compensa con una capacidad física superior, que le permite prestar mucha más ayuda al pivote (o doble pivote últimamente) en tareas defensivas. Jugador al que le gusta conducir el balón en el área de tres cuartos antes de filtrar un pase, abrir juego a las bandas o probar fortuna desde lejos, aunque no se haya destacado como un notorio goleador por el momento.

 

Federico Chiesa (Fiorentina)

Chiesa celebra un gol con su hermano

Quizás no resulte un nombre nuevo, ya que lleva dos temporadas sorprendiendo a propios y extraños. Con sólo 20 años, y media vida (literal) vistiendo la camiseta de la Fiorentina, Federico Chiesa es probablemente el jugador franquicia de la entidad. En un equipo en el que encontramos nombres como Biraghi, Benassi, Pjaca o Gio Simeone, quien más destaca es el joven e imberbe genovés. Normalmente parte de inicio como extremo derecho del ataque viola, pero a medida que avanza el partido intercambia su posición con Pjaca o quienquiera que ocupe el lado contrario del tridente. Su juego es la banda, es el subir y bajar constante, realizando un trabajo incansable que asfixia a la defensa rival a base de desgaste. Encara constantemente al lateral, para en la mayoría de ocasiones, superarlo y disparar a puerta o centrar desde la línea de fondo. Su insistencia es su mayor virtud, acompañada de la velocidad y calidad que hacen de él un jugador difícil de parar.

Italia y Mancini tienen mucho donde elegir, y podemos estar seguros de que más pronto que tarde, sabrán dar con las teclas para volver a conformar un equipo competitivo. Prueba de ello son todos los jugadores que no hemos podido analizar en este post, algunos de ellos ya consagrados titulares de la absoluta, otros que todavía pelean en la sub21. Sin ir más lejos: Donnarumma (Milan), Cragno (Cagliari), Romagnoli (Milan), Caprari (Sampdoria), Bernardeschi (Juventus), Depaoli (Sassuolo), Capezzi (Sampdoria), Benassi (Fiorentina), Scuffet (Udinese), Mandragora (Udinese), Berardi (Sassuolo), Adjapong (Sassuolo), Petagna (SPAL), Belotti (Torino)…